EL SECRETO QUE EL DINERO NO PUDO OCULTAR: EL ENCUENTRO QUE CAMBIÓ MI V...
Aquella tarde en el corazón de Coyoacán, el cielo parecía haberse roto. Yo, Rafael Montes, apenas podía mantenerme en pie mientras golpeaba esa puerta de madera vieja bajo la tormenta....